
Un nuevo estudio clínico analizó la supervivencia de coronas metálicas preformadas frente a coronas de zirconio en molares primarios con pulpotomía, revelando resultados clave para la práctica odontopediátrica.
En el marco de la creciente búsqueda de alternativas estéticas en odontología pediátrica, un estudio publicado recientemente en la revista Healthcare (2024) comparó el rendimiento clínico de dos tipos de coronas preformadas en molares primarios: las tradicionales coronas metálicas (SSC) y las coronas de óxido de zirconio (ZOC).
La investigación, desarrollada en una clínica dental universitaria, incluyó a 100 pacientes pediátricos con lesiones cariosas profundas en un total de 272 molares primarios. Todos fueron tratados con pulpotomía y restaurados con alguno de los dos tipos de coronas. El objetivo fue evaluar su tasa de fallas, causas de pérdida y longevidad clínica.
Resultados que refuerzan la práctica clínica actual
Los datos fueron contundentes: las coronas metálicas presentaron una tasa significativamente menor de fallas en comparación con las de zirconio. De los 203 dientes tratados con SSC, solo 13 fallaron, mientras que en el grupo de 69 dientes restaurados con ZOC, 20 presentaron fallas clínicas.
Las principales causas de estas fallas fueron inflamación y abscesos (39,4%), aparición de fístulas (45,4%) y fracturas de la corona o del diente soporte (15,2%).
Otro punto relevante fue la disolución del cemento de fijación, observada en 10 casos de SSC y en 9 casos de ZOC. Aunque la diferencia es pequeña, resultó estadísticamente significativa, destacando una mayor estabilidad del sellado en las coronas metálicas.
El análisis de supervivencia mediante el método de Kaplan–Meier también favoreció a las SSC, con una media estimada de duración clínica de 39,75 meses frente a los 33,4 meses de las coronas de zirconio.
Un debate entre estética y funcionalidad
Las coronas de zirconio han ganado espacio por su valor estético, especialmente en pacientes con alta demanda visual por parte de padres o cuidadores. Sin embargo, este estudio sugiere que esa ventaja no es suficiente para desplazar a las SSC cuando se trata de funcionalidad a largo plazo.
Para los profesionales de la odontopediatría, estos resultados ofrecen una base sólida para continuar priorizando las coronas metálicas en casos donde la durabilidad clínica es el objetivo principal, sin perder de vista las preferencias individuales y las necesidades del entorno social del paciente.