La robótica continúa abriendo nuevas posibilidades en odontología. Entre los desarrollos emergentes destaca un robot intraoral en miniatura diseñado para intervenir en la preparación de dientes destinados a recibir coronas, una etapa fundamental en los tratamientos de rehabilitación oral.
La propuesta busca trasladar parte de la precisión de los sistemas automatizados al interior de la cavidad oral, explorando nuevas formas de ejecutar procedimientos que tradicionalmente dependen de la destreza manual del profesional.
¿Cómo funciona el robot MIR?
El dispositivo, denominado MIR (Miniature Intraoral Robot), fue desarrollado por investigadores de la Universidad de Basilea en colaboración con especialistas de otras instituciones suizas.
Con dimensiones de apenas 43 × 26 × 28 milímetros, aproximadamente el tamaño de un corcho de vino, el prototipo está diseñado para operar dentro de la boca. Sus motores y sistema de control se encuentran fuera del dispositivo y transmiten el movimiento mediante conexiones flexibles.
Su funcionamiento comienza con un escaneo intraoral, a partir del cual se planifica digitalmente la preparación dentaria. Posteriormente, el robot se fija a una férula personalizada que permite mantener su posición respecto de la dentición.
La propuesta busca que la corona definitiva pueda fabricarse a partir de esa planificación inicial, reduciendo potencialmente las citas necesarias para completar la rehabilitación.
Precisión submilimétrica en las primeras pruebas
Los investigadores evaluaron el funcionamiento de MIR utilizando modelos dentales de resina sintética y materiales cerámicos con una dureza semejante a la del esmalte.
La preparación se realizó en dos etapas: primero, mediante una fresa de mayor diámetro para reducir la superficie oclusal y, posteriormente, con una herramienta más fina para trabajar las paredes laterales.
Los ensayos registraron errores de posicionamiento inferiores a 0,2 milímetros, incluso sin incorporar todavía sensores de corrección en tiempo real.
Estos resultados representan un avance prometedor para la automatización de procedimientos restauradores, aunque todavía no permiten establecer su desempeño en pacientes.
¿Qué falta para su aplicación clínica?
Pese a los resultados iniciales, MIR continúa en fase experimental y aún no está disponible para su utilización clínica habitual.
Entre los próximos desafíos se encuentra la incorporación de sensores y una cámara miniaturizada que permitan supervisar la posición del dispositivo y el avance de la preparación en tiempo real.
También será necesario evaluar su seguridad, precisión y funcionamiento en condiciones clínicas reales.
El desarrollo de MIR abre nuevas posibilidades para integrar robótica, escaneo intraoral y planificación digital en la odontología restauradora. Su evolución podría contribuir a procedimientos más estandarizados y eficientes, manteniendo al profesional odontológico como responsable de la planificación y supervisión del tratamiento.








































