En el Día Mundial de la Osteoporosis, la evidencia científica invita a mirar más allá de la salud ósea general. La enfermedad y algunos de sus tratamientos plantean consideraciones importantes para la implantología, la cirugía oral y la prevención de complicaciones maxilofaciales.
Cada 20 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Osteoporosis, una iniciativa impulsada por la International Osteoporosis Foundation (IOF) para promover la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento de esta enfermedad.
En 2026, la campaña internacional pone énfasis en la importancia de construir, proteger y fortalecer los huesos durante todas las etapas de la vida, destacando la prevención de fracturas por fragilidad como una prioridad de salud pública.
Aunque la osteoporosis suele asociarse principalmente con fracturas de cadera, columna vertebral y muñeca, también representa un tema de interés para la odontología, especialmente cuando se evalúan tratamientos que involucran tejido óseo o se atiende a pacientes que reciben medicamentos antirresortivos.
Para los profesionales de la salud oral, conocer estos antecedentes resulta fundamental para planificar procedimientos, identificar factores de riesgo y fortalecer el trabajo interdisciplinario.
¿Qué relación existe entre la osteoporosis y la salud oral?
La osteoporosis es una enfermedad esquelética caracterizada por una disminución de la resistencia ósea, que aumenta la susceptibilidad a fracturas.
Su desarrollo se relaciona con alteraciones en la densidad mineral y la microarquitectura del tejido óseo, y puede permanecer sin manifestaciones evidentes hasta que ocurre una fractura por fragilidad.
La International Osteoporosis Foundation estima que aproximadamente una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años experimentará una fractura osteoporótica a lo largo de su vida.
Desde la perspectiva odontológica, el interés se concentra en las posibles implicancias de la salud ósea sistémica para los maxilares, la planificación de tratamientos quirúrgicos y los procesos de reparación ósea.
Sin embargo, es importante establecer una distinción: la osteoporosis sistémica no equivale automáticamente a una pérdida ósea alveolar de origen periodontal.
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria asociada al biofilm dental, mientras que la osteoporosis compromete la resistencia del esqueleto. Aunque pueden coexistir y compartir factores de riesgo, no deben considerarse procesos idénticos ni diagnosticarse mediante los mismos criterios.
Por ello, la evaluación periodontal debe mantener sus propios parámetros clínicos y radiográficos, mientras que el diagnóstico de osteoporosis requiere una valoración médica específica.
Osteoporosis e implantes dentales: ¿existe mayor riesgo de fracaso?
Una de las principales interrogantes clínicas es si los pacientes con osteoporosis presentan mayores dificultades para lograr una adecuada osteointegración.
Durante años, la posible influencia de una menor densidad mineral ósea sobre la estabilidad de los implantes ha generado interés científico.
No obstante, la evidencia disponible ofrece una perspectiva más matizada.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 en Journal of Clinical Medicine analizó 14 estudios comparativos sobre los resultados de implantes dentales en pacientes con y sin osteoporosis. De ellos, siete aportaron datos suficientes para el análisis cuantitativo.
Los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas en la supervivencia de los implantes ni en las tasas de fracaso entre ambos grupos. En cuanto a la pérdida ósea marginal, tampoco se identificó una diferencia significativa, aunque los resultados presentaron una heterogeneidad importante.
Los autores concluyeron que la osteoporosis, por sí sola, no debería considerarse una contraindicación para la colocación de implantes dentales, aunque destacaron la necesidad de estudios prospectivos de mayor calidad.
Estos hallazgos refuerzan la importancia de una evaluación individualizada que considere las condiciones sistémicas del paciente, los medicamentos utilizados, la calidad ósea local y otros factores que puedan influir en el pronóstico.
En consecuencia, la presencia de osteoporosis no implica descartar automáticamente una rehabilitación implantológica, pero sí exige una planificación clínica fundamentada.
Medicamentos para la osteoporosis y osteonecrosis de los maxilares
Uno de los aspectos más relevantes para la práctica odontológica es la relación entre determinados tratamientos farmacológicos y la osteonecrosis de los maxilares relacionada con medicamentos, conocida como MRONJ por sus siglas en inglés.
Entre los fármacos utilizados para tratar la osteoporosis se encuentran los bisfosfonatos y el denosumab, medicamentos que actúan sobre la resorción ósea y contribuyen a disminuir el riesgo de fracturas.
Sin embargo, en un pequeño porcentaje de pacientes, estos tratamientos pueden asociarse con complicaciones que afectan la cicatrización del tejido óseo maxilofacial.
La American Dental Association (ADA) reconoce la osteonecrosis de los maxilares relacionada con medicamentos como un efecto adverso poco frecuente, pero potencialmente grave, de los tratamientos antirresortivos.
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo se encuentran la duración de la terapia, determinadas condiciones orales y la exposición a dosis elevadas utilizadas en tratamientos oncológicos.
Es fundamental diferenciar las indicaciones terapéuticas. El riesgo de osteonecrosis suele ser considerablemente menor en pacientes tratados por osteoporosis que en aquellos que reciben terapias antirresortivas de mayor intensidad por enfermedades oncológicas.
La actualización de 2022 de la American Association of Oral and Maxillofacial Surgeons (AAOMS) destaca precisamente la importancia de considerar la indicación del medicamento, su esquema de administración y los factores individuales del paciente al evaluar este riesgo.
Por ello, la anamnesis farmacológica constituye una herramienta esencial antes de realizar procedimientos que involucren manipulación del tejido óseo.
Extracciones y cirugía oral: la importancia de evaluar los antecedentes
Las extracciones dentales y otros procedimientos dentoalveolares invasivos requieren especial atención en pacientes que reciben tratamientos antirresortivos.
Esto no significa que dichos procedimientos estén contraindicados en todos los casos.
La ADA señala que la atención odontológica habitual no debe modificarse automáticamente por el solo antecedente de tratamiento antirresortivo para osteoporosis.
No obstante, cuando existe una indicación quirúrgica, se recomienda considerar el estado de salud oral, los factores de riesgo individuales y técnicas que minimicen el trauma cuando resulte clínicamente apropiado.
También resulta relevante tratar oportunamente los focos infecciosos y las enfermedades periodontales activas, evitando que progresen hacia situaciones que requieran intervenciones más complejas.
Otro aspecto fundamental es la coordinación con el médico tratante.
La suspensión temporal de medicamentos antirresortivos, conocida como drug holiday, continúa siendo un tema de debate. La evidencia no permite recomendar su aplicación rutinaria para prevenir la osteonecrosis en todos los pacientes tratados por osteoporosis.
Además, interrumpir ciertos tratamientos sin una evaluación médica puede incrementar el riesgo de complicaciones óseas.
Por ello, el odontólogo no debe indicar unilateralmente la suspensión de estos medicamentos. Las decisiones deben adoptarse de manera individualizada y coordinada con el profesional responsable del tratamiento sistémico.
Prevención y salud periodontal: un componente fundamental
La prevención odontológica adquiere especial importancia en pacientes con osteoporosis, particularmente cuando reciben medicamentos que modifican el metabolismo óseo.
Mantener una adecuada salud periodontal, controlar las infecciones y realizar evaluaciones periódicas puede contribuir a reducir la necesidad de procedimientos invasivos asociados a complicaciones.
La ADA destaca la importancia de una buena higiene oral y una atención odontológica regular como parte de las estrategias para disminuir el riesgo de osteonecrosis relacionada con medicamentos.
En este contexto, la evaluación clínica debería considerar no solo el diagnóstico odontológico inmediato, sino también los antecedentes sistémicos y farmacológicos relevantes.
Asimismo, resulta importante informar a los pacientes sobre la necesidad de comunicar cualquier cambio en sus tratamientos médicos, especialmente cuando se incorporan medicamentos para la osteoporosis u otras enfermedades que afectan el metabolismo óseo.
La educación y la comunicación entre profesionales pueden facilitar una atención más segura y coordinada.
El rol del odontólogo en la atención interdisciplinaria
La relación entre osteoporosis y odontología demuestra la importancia de comprender la salud oral como parte de la salud integral.
El odontólogo puede contribuir mediante la identificación de antecedentes relevantes, la prevención de infecciones orales, la planificación de tratamientos y la coordinación con médicos de otras especialidades.
En pacientes que reciben tratamientos antirresortivos, conocer la indicación del medicamento, su duración y el contexto clínico permite tomar decisiones más informadas.
De igual manera, cuando se detectan antecedentes de fracturas por fragilidad u otros factores que sugieren un riesgo de osteoporosis no evaluado, puede resultar pertinente orientar al paciente hacia una valoración médica.
Este enfoque interdisciplinario adquiere especial relevancia en una población que envejece y en la que las enfermedades crónicas pueden coexistir con necesidades de rehabilitación y mantenimiento de la salud oral.
Una mirada integral a la salud ósea y odontológica
El Día Mundial de la Osteoporosis representa una oportunidad para reflexionar sobre las conexiones entre la salud sistémica y la práctica odontológica.
La evidencia disponible muestra que la osteoporosis no constituye, por sí sola, una contraindicación para los implantes dentales. Sin embargo, los tratamientos farmacológicos, los antecedentes clínicos y los procedimientos quirúrgicos requieren una evaluación cuidadosa.
Comprender estas diferencias permite evitar decisiones basadas en generalizaciones, mejorar la comunicación con los pacientes y fortalecer la planificación terapéutica.
Para los profesionales de la salud oral, el desafío no consiste únicamente en conocer los efectos de la osteoporosis sobre el tejido óseo, sino en integrar esa información a una atención preventiva, individualizada e interdisciplinaria.
Porque cuidar la salud oral también implica reconocer las condiciones sistémicas que pueden influir en el diagnóstico, el tratamiento y la recuperación de cada paciente.
Fuentes utilizadas para la publicación:
1. International Osteoporosis Foundation (2026). World Osteoporosis Day 2026. Campaña internacional sobre prevención, diagnóstico y salud ósea. Consultar fuente oficial.
2. American Dental Association. Osteoporosis Medications and Medication-Related Osteonecrosis of the Jaw. Recomendaciones sobre tratamientos antirresortivos y manejo odontológico. Consultar documento de la ADA.
3. Ruggiero, S. L., et al. (2022). American Association of Oral and Maxillofacial Surgeons’ Position Paper on Medication-Related Osteonecrosis of the Jaws—2022 Update. Journal of Oral and Maxillofacial Surgery, 80(5), 920–943. Consultar publicación en PubMed.
4. Journal of Clinical Medicine (2025). Impact of Osteoporosis on Dental Implant Survival, Failure, and Marginal Bone Loss: A Systematic Review and Meta-Analysis. Revisión sobre osteoporosis y resultados implantológicos. Consultar estudio científico.
5. International Osteoporosis Foundation (2022). On World Osteoporosis Day, take five steps to better bone health. Antecedentes epidemiológicos y prevención de fracturas. Consultar publicación.









































































































































