La neuralgia del trigémino (NT) es una de las afecciones de dolor facial más intensas que puede
enfrentar un odontólogo, con episodios descritos como descargas eléctricas que se diseminan en la
zona maxilofacial. Reconocer oportunamente desde la consulta dental es clave para evitar
tratamientos innecesarios y mejorar la calidad de vida del paciente.
Diagnóstico clínico y fenotipificación temprana
La NT se caracteriza por dolor intenso, unilateral, episódico, tipo choque, y en su variante clásica
no hay molestias entre ataques, a diferencia de la forma atípica. Los odontólogos son frecuentemente los primeros en identificar estos síntomas, dado que el correcto diagnóstico evita intervenciones dentales innecesarias.
Se recomienda fenotipificación precoz para definir el tipo de dolor y derivar apropiadamente a
neurología o neurocirugía.
Epidemiología: ¿a quién afecta?
– Prevalencia estimada de 0,3%, aunque podría estar subdiagnosticada.
– Afecta principalmente a adultos entre 50 y 60 años, con predominio levemente superior en
mujeres.
– Puede estar asociada con condiciones sistémicas como esclerosis múltiple, hipertensión o
accidentes cerebrovasculares.
Estrategia terapéutica inicial
El tratamiento farmacológico es la primera opción:
– Carbamazepina (o su derivado oxcarbazepina) es el estándar, iniciando con dosificación
baja hasta escalonar según respuesta.
– Entre el 10% y el 20% de pacientes pueden no ser controlados adecuadamente y requerir
derivación o complemento.
Rol de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas
Cuando el control farmacológico es deficiente o los síntomas deterioran la calidad de vida, se evalúan opciones neuroquirúrgicas:
- Descompresión microvascular (DMV): remueve presiones vasculares sobre el nervio,
ofreciendo alivio prolongado, aunque requiere cirugía abierta. - Técnicas percutáneas:
– Compresión con balón.
– Aplicación de glicerol.
– Rizotomía por radiofrecuencia.
Estas ofrecen alivio temporal, con riesgo de entumecimiento, y son adecuadas para
pacientes mayores o con contraindicaciones quirúrgicas. - Radiocirugía estereotáxica (“Gamma Knife” o LINAC): útil cuando la cirugía no es posible, aunque la respuesta es más lenta.
Implicancias en la práctica odontológica
Para los odontólogos, la comprensión profunda de los síntomas y su evolución permite:
– Evitar tratamientos dentales innecesarios —como extracciones o endodoncias— que no
alivian el dolor y pueden causar daño .
– Integrar la medicación adecuada desde el inicio y coordinar derivaciones a neurología o
cirugía.
– Facilitar el acceso oportuno a tratamientos avanzados, mejorando la calidad de vida del
paciente.
La neuralgia del trigémino es un desafío clínico urgente: su manejo integral combina diagnóstico
temprano, tratamiento medicalizado eficaz y derivación oportuna. Para el odontólogo, esto no
solo representa cuidado bucal, sino también calidad de vida del paciente.
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