La Clínica Odontológica de la Universidad Diego Portales (UDP) ha incorporado dos robots de la línea Pudú Bellabot Pro para revolucionar la entrega de insumos. Estos avanzados robots operan de forma autónoma, gestionados mediante una aplicación, lo que ha permitido reducir significativamente los tiempos de espera y mejorar la fluidez general de las consultas.
La decana de la Facultad de Salud y Odontología de la Universidad Diego Portales, María Paz Rodríguez, fue la impulsora detrás de esta incorporación pionera del robot Pudú, enmarcada en un
ambicioso proyecto de innovación docente-asistencial.
“Estamos siendo pioneros en la incorporación de dos robots para lo que es docente asistencial”,
afirmó María Paz Rodríguez. La decana explicó que estos dispositivos, inicialmente creados para la
industria gastronómica, fueron ingeniosamente adaptados al riguroso entorno clínico con un objetivo
claro: potenciar la formación de los estudiantes de odontología.
Esta innovadora implementación tecnológica trae grandes beneficios: a los estudiantes de odontología les permite optimizar sus procesos de trabajo, mientras que los pacientes disfrutan de una atención más eficiente y rápida.
La misión principal de estos robots es agilizar la entrega de instrumental e insumos esenciales que los alumnos en práctica necesitan. Estos estudiantes se encuentran en los pisos 3 y 4 de la clínica, ubicada estratégicamente en calle Ejército, en el corazón de Santiago.

La visión de integrar robots en la Clínica Odontológica de la UDP surgió de una experiencia
inesperada en el aeropuerto de Barcelona. La decana, María Paz Rodríguez, se encontró en un
restaurante sin garzones, donde los pedidos se realizaban mediante un código QR y eran entregados por un robot. Esta observación la llevó a preguntarse: “¿Qué pasaría si un robot como este pudiera llevar insumos a los estudiantes de Odontología?”.
Esta pregunta, aparentemente sencilla, fue la semilla que germinó en la innovadora incorporación de
los robots Pudú Bellabot Pro, transformando radicalmente la eficiencia y los procesos de la clínica.
Estos robots se encargan ahora de la crucial tarea de distribuir insumos dentro de la clínica. Esta
automatización libera a los estudiantes, permitiéndoles concentrarse plenamente en la atención
directa a los pacientes y en su valioso proceso de aprendizaje clínico, sin interrupciones por tareas
logísticas.
“El estudiante ese tiempo lo concentra en el paciente y en su proceso de aprendizaje, que sea más significativo y mucho más humano, por decirlo de alguna manera”, agregó la decana.
Esta iniciativa se enmarca en el ecosistema de innovación educativa que la Facultad impulsa, el cual se sustenta en tres pilares fundamentales: innovación con sentido, excelencia académica y un trato humanizado en la atención de salud.
“Toda la tecnología no es el fin, sino el medio para cumplir este fin tan importante”, concluyó.


































































































































