El envejecimiento de la población es un fenómeno global que plantea nuevos desafíos para los profesionales de la salud bucodental y general. En este sentido, la Federación Dental Internacional (FDI) estima que “para 2050, el 25% de la población mundial tendrá más de 60 años, lo que representa un incremento significativo en la demanda de atención odontológica especializada”.
A medida que las personas envejecen, es común que presenten un deterioro en su salud bucal. Enfermedades como la caries, la periodontitis, la pérdida de dientes o la sequedad bucal son muy comunes entre los adultos mayores. Estas condiciones no solo afectan la capacidad de masticar y la ingesta nutricional, sino que también pueden generar problemas de salud sistémicos y afectar negativamente la interacción social.
Con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, la FDI lanzó en 2015 el proyecto Salud Oral para una Población Envejecida (OHAP, por sus siglas en inglés), con el objetivo de “garantizar que las personas no solo vivan más tiempo, sino que tengan también vidas más saludables, libres de enfermedades bucodentales, para garantizar su salud y bienestar general”.
(Fuente: gacetadental.com)


































































































































