Cada 1 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas Mayores, una fecha que adquiere especial relevancia para Chile frente al acelerado envejecimiento de su población.
Para la odontología, este escenario plantea una pregunta que va mucho más allá de conservar dientes: ¿cómo contribuir desde la salud oral a que las personas mantengan funcionalidad, autonomía y calidad de vida a medida que envejecen?
Los nuevos datos demográficos muestran la magnitud del desafío. De acuerdo con información publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el 29 de septiembre de 2026, en Chile residen 3.665.028 personas de 60 años o más, equivalentes al 19,8% de la población residente. Dentro de este grupo, 593.010 tienen 80 años o más.
Para los profesionales de la salud oral, estas cifras obligan a mirar el envejecimiento como uno de los grandes desafíos presentes y futuros de la práctica odontológica.
Salud oral y envejecimiento: mucho más que pérdida dentaria
Envejecer no implica necesariamente perder los dientes. Sin embargo, la acumulación de enfermedades bucodentales a lo largo del curso de vida puede traducirse en una importante carga de enfermedad durante la vejez.
El Ministerio de Salud señala que la caries y la enfermedad periodontal constituyen las principales causas de pérdida dentaria, mientras que el edentulismo aumenta considerablemente con la edad. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 recogidos por MINSAL, entre las personas de 65 a 74 años se observó una prevalencia de 79,8% de edentulismo parcial y 17,6% de edentulismo total.
A ello se suman otras condiciones que requieren especial atención durante el envejecimiento: lesiones de caries, enfermedades periodontales, alteraciones de la mucosa oral, pérdida de funcionalidad, necesidades de rehabilitación protésica y patologías como el cáncer oral.
La Organización Mundial de la Salud estima que la pérdida completa de dientes afecta globalmente a alrededor del 23% de las personas de 60 años o más. Además, señala que el cáncer oral es más frecuente en personas mayores, entre otros grupos.
El desafío no es solo conservar dientes, sino conservar función
Un concepto particularmente relevante para abordar este escenario es el de dentición funcional.
El documento Estrategia 80.20 en Chile: Tener dentición funcional en la salud integral de las personas mayores, publicado por la Universidad de Chile, recoge la definición de dentición funcional como la capacidad de mantener 20 o más dientes sin necesidad de prótesis removibles, permitiendo satisfacer los requerimientos masticatorios.
Sin embargo, la funcionalidad no depende únicamente del número de dientes.
El documento señala que también deben considerarse aspectos como su distribución, los contactos oclusales y el estado periodontal. Inflamación, movilidad y pérdida de soporte pueden comprometer la oclusión, comodidad, estética y funcionalidad, incluso cuando existe un número aparentemente suficiente de piezas dentarias.
Desde esta perspectiva, la planificación odontológica de una persona mayor requiere avanzar desde una lógica centrada exclusivamente en reponer dientes perdidos hacia otra que busque preservar función y salud a lo largo del tiempo.
¿Por qué son importantes 20 dientes?
La propuesta 80.20 plantea precisamente una meta: llegar a los 80 años conservando al menos 20 dientes funcionales.
El documento de la Universidad de Chile recoge evidencia según la cual el 70,6% de quienes conservan más de 20 dientes mastica sin dificultad, frente al 19,2% entre quienes tienen menos de 20. También aborda estudios que han observado asociaciones entre dentición funcional, estado cognitivo y funcionalidad durante el envejecimiento.
Esto no significa que conservar un determinado número de dientes garantice por sí mismo un envejecimiento saludable. Sí permite comprender que la salud oral puede influir de manera relevante en funciones cotidianas y en la calidad de vida.
En Chile, además, persisten desigualdades. El mismo documento señala diferencias regionales importantes en dentición funcional entre personas de 65 años o más: desde un 30,9% en Tarapacá hasta un 6,6% en Los Ríos, utilizando antecedentes de la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017. También recoge evidencia de desigualdades según nivel educacional.
Caries y dentición no funcional siguen siendo desafíos relevantes
La pérdida dentaria tampoco es el único problema.
El Plan Nacional de Salud Integral para Personas Mayores del Ministerio de Salud, utilizando antecedentes de la ENS 2016-2017, señala que 57,2% de las personas mayores presentaba caries cavitadas.
Más significativo aún desde una perspectiva funcional: 77,5% presentaba dentición no funcional, entendida en este análisis como tener menos de 20 dientes en boca, mientras que un 65,8% utilizaba prótesis dental removible.
La misma fuente muestra una brecha relevante en atención: 61,3% declaró que su última visita al odontólogo había ocurrido hacía más de un año, mientras un 3,1% señaló no haber asistido nunca.
Aunque estos indicadores provienen de la ENS 2016-2017 y, por tanto, no deben interpretarse como una fotografía epidemiológica de 2026, siguen siendo los antecedentes nacionales utilizados por documentos oficiales para caracterizar varios de los desafíos de salud bucal de este grupo.
Rehabilitar, pero también prevenir y mantener
Frente al envejecimiento poblacional, la rehabilitación continuará siendo una dimensión fundamental de la atención odontológica, pero no puede constituir la única respuesta.
La conservación de una dentición funcional requiere intervenir durante todo el curso de vida mediante promoción de salud, prevención, diagnóstico temprano, tratamiento oportuno y mantenimiento, enfoque que también plantea el documento de la Universidad de Chile.
En personas mayores, además, la planificación debe considerar la heterogeneidad de este grupo: funcionalidad, dependencia, comorbilidades, medicamentos, capacidad para realizar higiene oral, apoyo de cuidadores y posibilidades reales de mantener los tratamientos indicados.
En pacientes con dependencia moderada o severa que requieren asistencia para su higiene bucal, por ejemplo, las recomendaciones vigentes del Ministerio de Salud consideran medidas complementarias a la higiene, cuya indicación y modalidad deben depender de la evaluación clínica odontológica y de la capacitación del cuidador.
Esto refuerza la importancia de desarrollar planes individualizados y sostenibles, especialmente cuando existen condiciones que dificultan el autocuidado.
¿Está preparada la odontología para un Chile que envejece?
El envejecimiento de la población chilena ya no es una proyección futura.
Que prácticamente una de cada cinco personas residentes en Chile tenga actualmente 60 años o más plantea nuevas exigencias para la formación profesional, la prevención, la rehabilitación, el seguimiento y las políticas públicas de salud oral.
El documento de la Universidad de Chile advierte además sobre la fragmentación de los programas odontológicos y aborda las limitaciones de una atención que no necesariamente asegura continuidad durante todo el curso de vida de las personas mayores.
Por ello, el desafío no consiste únicamente en tratar las consecuencias acumuladas de la enfermedad oral una vez alcanzada la vejez.
Preservar dientes funcionales, controlar enfermedades, recuperar función cuando sea necesario y mantener resultados en el tiempo debe formar parte de una estrategia que acompañe a las personas durante todo su proceso de envejecimiento.
En este Día Internacional de las Personas Mayores, la odontología tiene una oportunidad para preguntarse cómo quiere responder a uno de los cambios demográficos más importantes que está experimentando Chile.
Fuentes utilizadas:
Universidad de Chile — Estrategia 80.20 en Chile: Tener dentición funcional en la salud integral de las personas mayores
Libros U. de Chile – Consultar publicación de la Universidad de Chile
Instituto Nacional de Estadísticas — Censo 2024 / Personas mayores en Chile
Instituto Nacional de Estadísticas – Consultar información del INE
Ministerio de Salud de Chile — Salud Oral Integral y Plan Nacional de Salud Integral para Personas Mayores – DIPRECE
Organización Mundial de la Salud — Oral Health








































































































































