La salud oral pública en Chile enfrenta una crisis silenciosa que se ha gestado durante décadas. Actualmente, la lista de espera dental es la más grande del sistema de salud chileno, con cerca de 540 mil personas esperando atención odontológica.
En promedio, un paciente debe aguardar alrededor de 238 días (casi 8 meses) por una atención dental en el sistema público. Esta situación evidencia un grave problema de acceso a la salud bucal, que ha sido postergada por muchos años y sigue siendo un desafío estructural.
Desigualdad en el acceso a la atención dental
De acuerdo con el sociólogo Raúl Valdivia, director de Fundación Sonrisas, aproximadamente el 80% de los chilenosdepende del sistema público (Fonasa) para su atención odontológica. Sin embargo, el 20% restante, que cuenta con seguros privados (Isapres), también enfrenta limitaciones, ya que la cobertura dental en esos planes es reducida.
Esto significa que una gran parte de la población no cuenta con atención odontológica oportuna ni asequible. Las consecuencias son evidentes: cerca del 27% de los adultos en Chile tiene una dentadura no funcional (20 dientes o menos), producto de pérdidas dentales acumuladas. Además, más del 54% presenta caries sin tratar, reflejando el rezago en salud oral que atraviesa el país.
Causas estructurales de la crisis dental pública
Diversos factores explican esta crisis en el sistema de atención pública. Expertos señalan la falta de programas de rehabilitación dental accesibles, la escasez de educación en salud bucal, la ausencia de políticas sostenidas y ciertos factores culturales que han restado prioridad al cuidado dental.
En palabras de Valdivia, “la salud bucal en Chile está en crisis. Ha estado postergada por muchas décadas”, reflejando cómo históricamente la odontología no ha sido considerada un pilar dentro de la salud integral.
Asimismo, gremios profesionales criticaron la eliminación del cargo de Director Nacional de Odontología en 2024, calificándolo como un retroceso en la coordinación de políticas públicas. Sin una dirección nacional clara, la planificación y ejecución de mejoras se vuelve más compleja.
Avances y medidas recientes del Ministerio de SaludA pesar del panorama crítico, el Ministerio de Salud ha impulsado nuevas estrategias para revertir la situación. Entre ellas destaca una inversión histórica que duplicó el presupuesto de salud bucal: de 19 mil millones de pesos en 2022 a 38 mil millones en 2024.Actualmente, existen más de 5.100 odontólogos en atención primaria y 2.600 en hospitales públicos, fortaleciendo la capacidad del sistema. Gracias a estas medidas, el tiempo de espera promedio se redujo de 779 días (pospandemia) a 218 días en 2025.También se implementaron innovaciones como el Modelo de Acto Único en Endodoncia, que permite realizar tratamientos de conducto en una sola sesión, y clínicas dentales móviles que acercan la atención a las comunidades más aisladas.
El desafío: mantener los avances en el tiempo
Estos avances demuestran que, aunque la crisis de salud oral pública en Chile es profunda, existen esfuerzos concretos por acortar las brechas. Sin embargo, el reto principal es mantener estas mejoras en el tiempo, con políticas sostenibles que consoliden la salud bucal como una prioridad dentro del sistema público.
Solo así la odontología dejará de ser considerada la “hermana pobre” de la salud en Chile, avanzando hacia un modelo de atención integral, equitativo y digno para toda la población.





















































