La prevención en salud bucal continúa siendo uno de los desafíos estructurales del sistema sanitario chileno. A pesar de la evidencia disponible sobre su impacto positivo en la reducción de enfermedades y en el gasto sanitario futuro, la odontología preventiva sigue ocupando un lugar secundario dentro de las políticas públicas.
Este diagnóstico fue abordado recientemente en una columna de opinión publicada por el odontólogo Felipe Oyarzo en el medio CIPER, titulada “Prevención en salud bucal: la política pública más costo-efectiva que Chile sigue ignorando”. En su análisis, el autor plantea que la falta de inversión sostenida en estrategias preventivas no solo perpetúa las enfermedades bucales en la población, sino que también genera un aumento del gasto sanitario a largo plazo.
Desde SmileAvenue —revista digital de odontología—, revisamos los principales puntos que plantea esta reflexión y su relevancia para los profesionales de la salud oral en Chile.
La prevención como estrategia costo efectiva
Uno de los argumentos centrales del análisis es que invertir en prevención no constituye un gasto adicional, sino una estrategia capaz de contener el gasto sanitario futuro.
Las enfermedades bucales más prevalentes —como caries dental y enfermedad periodontal— presentan una característica común: en gran medida son prevenibles. Sin embargo, cuando las políticas públicas se concentran principalmente en tratamientos restauradores o de urgencia, el sistema termina enfrentando costos más altos en el largo plazo.
La prevención temprana permite disminuir la incidencia de patologías, reducir la necesidad de tratamientos complejos y mejorar la calidad de vida de la población.
Una deuda histórica en salud oral
En Chile, la salud bucal ha sido tradicionalmente una de las áreas menos priorizadas dentro de las políticas sanitarias. Aunque existen programas específicos en la red pública, la cobertura preventiva sigue siendo limitada en relación con la magnitud del problema.
El análisis plantea que ignorar la prevención en salud bucal implica aumentar el gasto futuro del sistema de salud y profundizar inequidades evitables, especialmente en grupos socioeconómicos más vulnerables.
Esto refuerza una discusión que la comunidad odontológica ha planteado durante años: la necesidad de incorporar la salud oral de manera más integral dentro de las estrategias de salud pública.
El rol de la odontología en las políticas sanitarias
La discusión sobre prevención también abre una reflexión sobre el rol de la odontología dentro del sistema sanitario.
La evidencia científica ha demostrado que intervenciones preventivas —como educación en higiene oral, fluoración, controles periódicos y estrategias comunitarias— pueden tener un impacto significativo en la reducción de la carga de enfermedad.
Sin embargo, para que estas medidas sean efectivas, deben integrarse dentro de políticas públicas sostenidas en el tiempo y no limitarse a iniciativas aisladas.
Una oportunidad para repensar la salud oral
El debate planteado por esta columna invita a reconsiderar la posición de la odontología dentro del sistema sanitario chileno. Más que centrarse exclusivamente en la atención curativa, la salud oral podría beneficiarse de un enfoque que priorice la prevención como eje central.
Para los profesionales de la salud oral, esta discusión resulta particularmente relevante en un contexto donde la carga de enfermedad bucal continúa siendo alta y donde las inequidades en el acceso a la atención siguen presentes.
En SmileAvenue seguiremos observando y analizando los debates que influyen en el desarrollo de la odontología y en el futuro de la salud oral en Chile.
Porque SmileAvenue es la nueva dirección de la odontología.





















































