La patología oral y maxilofacial es una especialidad clave para el diagnóstico y manejo de enfermedades en boca, cara y maxilares. Sin embargo, en Latinoamérica y el Caribe persisten importantes desigualdades en su reconocimiento, formación y práctica clínica. Un estudio publicado en el Journal of Oral Pathology & Medicine ofrece el primer panorama regional sobre esta disciplina, destacando avances y brechas que marcan el futuro de la odontología en la región.
Reconocimiento de la especialidad en la región
El estudio encuestó especialistas de 21 países de Latinoamérica y el Caribe. Los resultados muestran que la patología oral y maxilofacial (POMF) está reconocida oficialmente como especialidad odontológica en el 76,2% de los países. Sin embargo, en varios de ellos la práctica aún se integra con otras áreas como medicina oral o cirugía, lo que dificulta su consolidación profesional.
Además, solo el 42,9% de los países cuentan con regulaciones claras para asegurar la calidad de los procedimientos clínicos y de laboratorio, lo que refleja la necesidad de estándares regionales comunes.
Formación académica y programas de posgrado
El acceso a programas de formación en POMF es limitado: solo un tercio de los países ofrece posgrados en la especialidad. En algunos casos, estos programas se combinan con cirugía oral, radiología u otras áreas afines. Brasil y México concentran la mayor cantidad de especialistas, con más de 100 profesionales en ejercicio, mientras que en 12 países se identificaron menos de cinco especialistas en total.
Esta situación evidencia desigualdades en la disponibilidad de recursos humanos y plantea la urgencia de impulsar más programas formativos financiados públicamente.
Práctica profesional y barreras
La mayoría de los especialistas trabaja en universidades (públicas y privadas), laboratorios de histopatología y centros de investigación. Sin embargo, la falta de reconocimiento por parte de equipos multidisciplinarios surge como la principal barrera para su ejercicio (61,9%). A ello se suman limitadas oportunidades laborales y salarios poco competitivos en varios países.
El estudio también resalta la necesidad de una delimitación más clara del campo de acción de la especialidad, para evitar superposiciones con otras áreas odontológicas y médicas.
La patología oral y maxilofacial es fundamental para mejorar el diagnóstico temprano y la calidad de vida de los pacientes en Latinoamérica y el Caribe. Este primer estudio regional revela avances significativos, pero también grandes desafíos en reconocimiento, formación y ejercicio profesional. Para el futuro, será clave fortalecer programas académicos, generar marcos regulatorios comunes y aumentar la visibilidad de la especialidad en equipos de salud multidisciplinarios.


































































































































