Investigaciones recientes refuerzan la necesidad de integrar la salud oral en el abordaje preventivo de enfermedades sistémicas graves.
Una investigación publicada en Cancer Prevention Research ha encendido las alertas en la comunidad científica: la periodontitis podría estar asociada con un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Este hallazgo fortalece la creciente evidencia que conecta la salud bucal con el estado general del organismo, y plantea nuevos desafíos para el enfoque clínico en odontología.
¿Qué dice la evidencia?
El estudio, liderado por el Dr. Mingyang Song, profesor de epidemiología y nutrición en Harvard, se
basó en el análisis de datos de más de 40.000 adultos estadounidenses que participaron en dos
estudios de cohorte prospectivos. Los resultados revelaron que los pacientes con antecedentes de
enfermedad periodontal avanzada presentaban un mayor riesgo de desarrollar adenomas colorrectales, lesiones precancerosas que pueden evolucionar a cáncer si no se detectan a tiempo.
Este tipo de hallazgos no solo respalda investigaciones previas, sino que también subraya la
importancia de una evaluación bucodental integral en la prevención de enfermedades
gastrointestinales.
¿Cuál sería el mecanismo biológico?
La explicación más plausible, según los autores del estudio, está en la diseminación hematógena o
gastrointestinal de bacterias periodontopáticas, como Fusobacterium nucleatum, una especie
asociada tanto a la periodontitis como a tumores colorrectales. Estas bacterias pueden alterar el
entorno del colon, favoreciendo la inflamación crónica, la disbiosis y eventualmente, la carcinogénesis.
Además, la inflamación sistémica derivada de enfermedades periodontales podría desempeñar un rol clave en la promoción de procesos neoplásicos.
Implicancias clínicas para la odontología.
Para los profesionales de la salud oral, este tipo de evidencia representa un llamado urgente a
adoptar una visión más interdisciplinaria e integradora del paciente. Si bien aún no existe una
recomendación formal que indique que tratar la periodontitis reduce el riesgo de cáncer, sí queda
clara la importancia de:
● Realizar diagnósticos periodontales tempranos y rigurosos.
● Promover el control de placa bacteriana de manera sostenida.
● Fomentar la educación del paciente sobre la conexión entre salud oral y sistémica.
● Trabajar en conjunto con médicos generales y gastroenterólogos ante hallazgos relevantes.
Un rol clave en la prevención
En un escenario donde la odontología del siglo XXI se proyecta como una disciplina profundamente
ligada a la medicina general, los odontólogos pueden convertirse en agentes clave para detectar
factores de riesgo sistémico desde la boca. La prevención de enfermedades crónicas, como el cáncer colorrectal, podría comenzar en el sillón dental.


































































































































